En un mundo sin tiempo, sin espacio una melodia impulsa un estruendo de rayos, generando la panvida; la simpleza se ve alcanzada por la energia cosmica, la vida levita al espacio voluminoso, dejando el vacio silencioso. El alma en su esplendor panalma, panenergia, panespiritu, panvida. Melodia eterna, flujo constante, el pasado, el presente, el relativo futuro juntandose en una misma linea temporal.
Pienso en la incomprensible secuencia
de cambios y azares que componen una vida,
en todas las bellezas y horrores y absurdos
cuya conjunción crea el esquema,
imposible de interpretar,
pero divinamente significativo,
del destino humano.
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